I · Aguascalientes, 1852
Un aprendiz de litógrafo
José Guadalupe Posada nació en 1852 en el barrio de San Marcos, en Aguascalientes. A los dieciocho años entró como ayudante al taller del litógrafo José Trinidad Pedroza, donde aprendió dibujo, litografía y grabado.
En 1872 se fue con él a León, Guanajuato. Ahí abrieron una imprenta que hacía estampas religiosas, etiquetas y trabajos comerciales. En 1875 se casó con María de Jesús Vela.
Fotografía, hacia 1900
II · Ciudad de México, 1889
El taller de Vanegas Arroyo y Manuel Manilla
Tras la inundación de León de 1888, Posada se instaló en la capital. Al año siguiente empezó a trabajar para el editor Antonio Vanegas Arroyo, cuya imprenta vendía por centavos hojas volantes, corridos, oraciones, cancioneros y noticias de crímenes y milagros.
En ese taller ya trabajaba Manuel Manilla. Desde 1882 era el grabador de la casa, y durante una década sus toros, diablos, aguadores y calaveras llenaron las hojas de Vanegas Arroyo. Manilla grababa con buril sobre placas de metal, una técnica rápida y barata que permitía imprimir la imagen junto con el texto.
De él tomó Posada ese oficio y buena parte de su repertorio: la calavera vestida de vivo, la escena popular y la noticia ilustrada. Convivieron en el taller unos años; hacia 1892 Manilla se retiró y Posada quedó como el grabador principal de la casa.
III · Día de Muertos
Las calaveras
Durante más de veinte años, Posada ilustró miles de hojas. Sus calaveras bailan, beben, presumen y se enamoran: catrines, soldados, cocineras, editores y políticos convertidos en huesos. Con ellas recordaba que la muerte iguala a todos.
Hacia 1912 grabó la Calavera Garbancera, que décadas después Diego Rivera vistió y bautizó como La Catrina.
20 de enero de 1913
Murió pobre y casi olvidado; diez años después, sus planchas se volvieron el origen del grabado mexicano moderno.
IV · Muerte y redescubrimiento
Del olvido al reconocimiento
Posada murió en la Ciudad de México el 20 de enero de 1913 y fue enterrado en una tumba de sexta clase. En los años veinte, el pintor Jean Charlot redescubrió sus planchas, y artistas como Diego Rivera y Leopoldo Méndez lo reconocieron como padre del grabado mexicano moderno.
Manilla tardó más en recibir su crédito: muchas de sus imágenes se atribuyeron durante años a Posada.
- 1852Nace en AguascalientesBarrio de San Marcos.
- 1870Aprendiz de Trinidad PedrozaAprende dibujo, litografía y grabado.
- 1872León, GuanajuatoAbre con Pedroza una imprenta de estampas y etiquetas.
- 1882Manilla en Vanegas ArroyoManuel Manilla se vuelve el grabador de la casa.
- 1889Posada llega al tallerComienza su colaboración con Antonio Vanegas Arroyo.
- 1892El relevoManilla se retira; Posada queda como grabador principal.
- 1912La Calavera GarbanceraLa figura que después será La Catrina.
- 1913Muere en la Ciudad de México20 de enero, pobre y casi olvidado.
- 1947Diego Rivera la bautizaLa Garbancera se vuelve Catrina en el mural de la Alameda.




































